TRAZOS DE HISTORIA

Artículo de :

logo-ard-alberto-repiso

Peritos Calígrafos de Madrid incluidos en el Buscador Profesional Thesauro
“Así como hay una relación entre carácter y acto, así también la hay entre carácter y escritura, ya que esta se puede considerar formada por pequeños e innumerables actos.”

Jules Crepéux Jamin

Esta es una de las frases que más se ajustan a la interpretación de la escritura, pero creo que llega un punto en la historia en que nos vemos en la necesidad de abandonar la concepción individualista para adoptar una visión panorámica con el fin de analizar progresos y tendencias de la historia.
Para ello, se han escogido algunos de los literatos más representativos del Siglo de oro y romanticismo, corrientes literarias rodeadas de circunstancias históricas y educacionales muy diferentes.
Desde el punto de vista histórico, los siglos XVI y XVII coinciden con una expansión colonial, lo que contrastaba con un bajo nivel de alfabetización. En aquel tiempo, los afortunados que tenían la oportunidad de escribir aprendían la caligrafía redondilla y bastarda, ésta última para funcionarios y profesiones superiores.
BARROCO


FIRMAS: Destacan el desarrollo vertical de la rúbrica.
TEXTO: Además de la unión entre palabras como si se tratara de una sola, llaman la atención las mayúsculas inmotivadas.
Desde el punto de vista gráfico, existen rasgos comunes referentes a la ornamentación concentrada en mayúsculas, hampas y jambas, así como el predominio de uniones altas y los rasgos procedentes de los pies. Estos con una longitud que tienden a ocasionar confusión entre renglones

Por otro lado, creo oportuno ahondar en Francisco de Quevedo y Luis de Góngora, cuyos manuscritos parecen tan antagónicas como las corrientes literarias del barroco a las que representan: Conceptismos (asociaciones ingeniosas y rebuscadas) y culteranismo (estilo sobrio definido por el lenguaje latinizante y otros cultismos).
A diferencia de la época anterior que tuvo una repercusión local, el romanticismo, cuyo origen tuvo lugar en el Reino Unido y en la Alemania de la segunda mitad del siglo XVIII, fue el primer movimiento cultural que se exportó a todo el continente europeo durante el siglo XIX.
En España en concreto, coincidió con una etapa de pesimismo, azuzada por la precaria situación de la política interior y exterior.

 

ROMANTICISMOcopia


FIRMAS: Tienen cierto parecido entre sí, ya que la rúbrica además de tender hacia la horizontalidad, continúa sin estar integrada en el contenido de la firma, ya que texto y filigrana continúan aislados el uno del otro.
TEXTO: Se aprecia una enorme evolución, pues los personalismos se van sucediendo, lo que sugiere un menor arraigo por la escritura aprendida.

Por tanto, la relación gráfica establecida entre el romanticismo, época actual, y la aparente desconexión con los siglos XVI y XVII, podría explicarse debido a una paulatina alfabetización de las clases populares, ya que las ampulosidades gráficas, que posteriormente se convirtieron en sutilezas, en la actualidad han sido sustituidas por la escritura funcional.
Además de testigo de la historia, la escritura se ve rodeada de una serie de circunstancias que propician su evolución, ya se trate de la evolución en la fabricación de útiles gráficos o el refinamiento de soportes escriturales.
ARTÍCULO RELACIONADO: Yo el rey, historia firmada

Anuncios

Estudio de la rúbrica en la firma 2

Artículo de: PERITOS CALÍGRAFOS JUDICIALES , peritos incluidos en el Buscador Profesional Thesauro y en la Guía Española de la Abogacía y Periciales 

Podemos decir que la firma es el nombre auténtico, escrito de propia mano, esta palabra proviene del latín “firmare”, que significa afirmar, hacer valedero todo contenido antes de la firma.

La rúbrica -en latín rubrum- nació de las palabras scripsit, firmavit, recognovit (escrito, firmado, reconocido) que se escribían en tinta roja como protocolo de la firma. En su simplificación fueron reduciéndose, primero con meras iniciales, hasta llegar a constituir la rúbrica.

La rúbrica es la figura, arbitrariamente trazada que se añade a la firma, a modo de particular contraseña y como sello personal, es el único movimiento absolutamente espontáneo de la escritura, no sujeto a reglas caligráficas. Son trazos o dibujos que adornan y que suelen asociarse a la firma, representan  un conjunto de rasgos propios que desempeña un componente opcional que no puede utilizarse de manera independiente a ésta. Estos trazos, rayas, marcas, señales… cumplen el cometido de hacer que la firma no pueda ser imitada manuscritamente por otra persona, ornamento y sello de distinción propios.

Como regla general, los trazos de rúbrica son los elementos más espontáneos y más naturales, por lo tanto son los que representan mejor la personalidad gráfica del autor siendo una marca personal, porque la rúbrica es el elemento de la firma más complejo de automodificar o falsificar.

En pericia caligráfica es imprescindible el estudio de forma individual de la rúbrica del resto de la firma, los componentes de estudio y análisis técnico pericial basado en el sistema de los estudios:

Rasgografomotriz”: Su análisis se centra en lo que concierne al movimiento o desenvolvimiento del ductus en sí mismo:

 

  • Arquitectura, estudio de la configuración, apariencia, aspecto, donde se encuentra el arranque y el final/escape (todo arranque siempre tiene un escape), la estructura de la forma si esta es elíptica, circular, envolvente, con bucles, curva, angulosa ,lazos, golpes de sable, arpones, gestos regresivos…, movimientos levógiros o dextrógiros, cambios de dirección.

 

  • Estructura, estudiaremos si las rúbricas indubitadas guardan un orden o similitud entre ellas, si el firmante es metódico, si es una rúbrica sistematizada, si podemos decir si es una rúbrica meticulosa. En las firmas dubitadas de una persona sana, la carencia de orden en la estructura gráfica, nos puede advertir de una posible falsificación o automodificación, si apreciamos torsiones, temblores, sacudidas, retoques, correcciones, falta de espontaneidad, debemos desconfiar y analizar en profundidad.

 

 

  • Dimensión, La firma y más aún la rúbrica es un automatismo del sistema    neuromuscular, estableciendo este, patrones dimensionales recurrentes y constantes (homotectia Gráfica), la pauta de la misma, guardan una escala de proporcionalidad dimensional, que NO son susceptibles de ser imitados o falsificados.

 

  • Presión, En la rúbrica, solemos apreciar distintas presiones, saturación de tinta y la mayor o menor profundidad de los trazos, esto nos indica una presión del útil escritural sobre el soporte, deberemos observar y cotejar, si entre la firmas dubitadas e indubitadas, las presiones, o las posibles cargas de tintas se dan en el mismo punto y emplazamiento.

 

  • Velocidad, es la rapidez con que se ejecutan los trazos, cada individuo realiza la rúbrica con una velocidad gráfica particular, es de vital importancia al examinar la rúbrica el grado de constancia con que se imprime esa rapidez.

 

  • Continuidad/Intermitencia, la continuidad significa que un levantamiento del útil escritural en el trazado de la rúbrica, se convierte en una intermitencia, llamaremos rúbrica continua aquella cuya línea pueda trazarse sin levantar el útil del papel y se realice en un solo trazo. La rúbrica que se ejecute con más de un levantamiento, se le denomina rúbrica con Intermitencia.

 

  • Dirección, es recorrido de la rúbrica a través del papel, puede ser ascendente, horizontal o descendente, dentro de este grupo y si la rúbrica es tan solo una línea se observarán si son cóncavas, convexas o con ondulaciones.

La Rúbrica en Pericia Caligráfica

Certificado AENOR

Artículo de :PERITOS JUDICIALES CALÍGRAFOS ,peritos calígrafos en toda España, incluidos en el Buscador de Peritos Thesauro

La rúbrica como tal, debe ser sometida a un amplio estudio, por separado y de modo monográfico del resto de la firma, dado que al ser el trazo más rápido, automatizado y espontaneo de la misma, es el rasgo que aporta una riqueza importante a la hora de un estudio/cotejo pericial caligráfico.

Dentro de la firma existe un trazo muy especial, la rúbrica

La Rúbrica supone el gesto menos pensado de todos los que realizamos cuando escribimos. Es el trazo menos consciente y más ágil de nuestra escritura, salvo que alguien lo haga con plena voluntad para corregir algún matiz particular, o como demostración de una peculiaridad de su profesión.

La calidad de los trazos en la rúbrica, si se aprecia velocidad, si esta no es baja, si no posee detenciones y la presión es firme, se asevera la espontaneidad.

Como regla general, los trazos de rúbrica son los elementos más espontáneos y más naturales, por lo tanto son los que representan mejor la personalidad gráfica del autor siendo una marca personal, porque la rúbrica es el elemento de la firma más complejo de automodificar o falsificar.

Para conocer el gesto gráfico, es necesario captar un número de elementos, debemos observar al cotejar los documentos dubitados e indubitados, si las rúbricas son levógiras o dextrógiras, la velocidad, ritmo, angulosidad, orden, regularidad, dimensión, dirección, inclinación, etc.

Los signos invisibles de la rúbrica, por el mismo hecho de serlo, escapan al falsificador por imitación o disimulo y son ésos los verdaderamente interesantes en el descubrimiento de la autenticidad o falsificación de una firma.

Firmar es colocar el sello personal al término de un escrito. constituye  la  identificación  más  segura,  personal  e  intransferible  que  acredita  nuestra  voluntad  para  consentir  y autorizar acuerdos o declaraciones de voluntad  documentados  sobre  un  soporte de papel y siendo la rúbrica el trazo o conjunto de trazos que se añaden al nombre al firmar y que individualizan la firma de cada persona.