Estudio de la rúbrica en la firma 2

Artículo de: PERITOS CALÍGRAFOS JUDICIALES , peritos incluidos en el Buscador Profesional Thesauro y en la Guía Española de la Abogacía y Periciales 

Podemos decir que la firma es el nombre auténtico, escrito de propia mano, esta palabra proviene del latín “firmare”, que significa afirmar, hacer valedero todo contenido antes de la firma.

La rúbrica -en latín rubrum- nació de las palabras scripsit, firmavit, recognovit (escrito, firmado, reconocido) que se escribían en tinta roja como protocolo de la firma. En su simplificación fueron reduciéndose, primero con meras iniciales, hasta llegar a constituir la rúbrica.

La rúbrica es la figura, arbitrariamente trazada que se añade a la firma, a modo de particular contraseña y como sello personal, es el único movimiento absolutamente espontáneo de la escritura, no sujeto a reglas caligráficas. Son trazos o dibujos que adornan y que suelen asociarse a la firma, representan  un conjunto de rasgos propios que desempeña un componente opcional que no puede utilizarse de manera independiente a ésta. Estos trazos, rayas, marcas, señales… cumplen el cometido de hacer que la firma no pueda ser imitada manuscritamente por otra persona, ornamento y sello de distinción propios.

Como regla general, los trazos de rúbrica son los elementos más espontáneos y más naturales, por lo tanto son los que representan mejor la personalidad gráfica del autor siendo una marca personal, porque la rúbrica es el elemento de la firma más complejo de automodificar o falsificar.

En pericia caligráfica es imprescindible el estudio de forma individual de la rúbrica del resto de la firma, los componentes de estudio y análisis técnico pericial basado en el sistema de los estudios:

Rasgografomotriz”: Su análisis se centra en lo que concierne al movimiento o desenvolvimiento del ductus en sí mismo:

 

  • Arquitectura, estudio de la configuración, apariencia, aspecto, donde se encuentra el arranque y el final/escape (todo arranque siempre tiene un escape), la estructura de la forma si esta es elíptica, circular, envolvente, con bucles, curva, angulosa ,lazos, golpes de sable, arpones, gestos regresivos…, movimientos levógiros o dextrógiros, cambios de dirección.

 

  • Estructura, estudiaremos si las rúbricas indubitadas guardan un orden o similitud entre ellas, si el firmante es metódico, si es una rúbrica sistematizada, si podemos decir si es una rúbrica meticulosa. En las firmas dubitadas de una persona sana, la carencia de orden en la estructura gráfica, nos puede advertir de una posible falsificación o automodificación, si apreciamos torsiones, temblores, sacudidas, retoques, correcciones, falta de espontaneidad, debemos desconfiar y analizar en profundidad.

 

 

  • Dimensión, La firma y más aún la rúbrica es un automatismo del sistema    neuromuscular, estableciendo este, patrones dimensionales recurrentes y constantes (homotectia Gráfica), la pauta de la misma, guardan una escala de proporcionalidad dimensional, que NO son susceptibles de ser imitados o falsificados.

 

  • Presión, En la rúbrica, solemos apreciar distintas presiones, saturación de tinta y la mayor o menor profundidad de los trazos, esto nos indica una presión del útil escritural sobre el soporte, deberemos observar y cotejar, si entre la firmas dubitadas e indubitadas, las presiones, o las posibles cargas de tintas se dan en el mismo punto y emplazamiento.

 

  • Velocidad, es la rapidez con que se ejecutan los trazos, cada individuo realiza la rúbrica con una velocidad gráfica particular, es de vital importancia al examinar la rúbrica el grado de constancia con que se imprime esa rapidez.

 

  • Continuidad/Intermitencia, la continuidad significa que un levantamiento del útil escritural en el trazado de la rúbrica, se convierte en una intermitencia, llamaremos rúbrica continua aquella cuya línea pueda trazarse sin levantar el útil del papel y se realice en un solo trazo. La rúbrica que se ejecute con más de un levantamiento, se le denomina rúbrica con Intermitencia.

 

  • Dirección, es recorrido de la rúbrica a través del papel, puede ser ascendente, horizontal o descendente, dentro de este grupo y si la rúbrica es tan solo una línea se observarán si son cóncavas, convexas o con ondulaciones.

La Rúbrica en Pericia Caligráfica

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La rúbrica como tal, debe ser sometida a un amplio estudio, por separado y de modo monográfico del resto de la firma, dado que al ser el trazo más rápido, automatizado y espontaneo de la misma, es el rasgo que aporta una riqueza importante a la hora de un estudio/cotejo pericial caligráfico.

Dentro de la firma existe un trazo muy especial, la rúbrica

La Rúbrica supone el gesto menos pensado de todos los que realizamos cuando escribimos. Es el trazo menos consciente y más ágil de nuestra escritura, salvo que alguien lo haga con plena voluntad para corregir algún matiz particular, o como demostración de una peculiaridad de su profesión.

La calidad de los trazos en la rúbrica, si se aprecia velocidad, si esta no es baja, si no posee detenciones y la presión es firme, se asevera la espontaneidad.

Como regla general, los trazos de rúbrica son los elementos más espontáneos y más naturales, por lo tanto son los que representan mejor la personalidad gráfica del autor siendo una marca personal, porque la rúbrica es el elemento de la firma más complejo de automodificar o falsificar.

Para conocer el gesto gráfico, es necesario captar un número de elementos, debemos observar al cotejar los documentos dubitados e indubitados, si las rúbricas son levógiras o dextrógiras, la velocidad, ritmo, angulosidad, orden, regularidad, dimensión, dirección, inclinación, etc.

Los signos invisibles de la rúbrica, por el mismo hecho de serlo, escapan al falsificador por imitación o disimulo y son ésos los verdaderamente interesantes en el descubrimiento de la autenticidad o falsificación de una firma.

Firmar es colocar el sello personal al término de un escrito. constituye  la  identificación  más  segura,  personal  e  intransferible  que  acredita  nuestra  voluntad  para  consentir  y autorizar acuerdos o declaraciones de voluntad  documentados  sobre  un  soporte de papel y siendo la rúbrica el trazo o conjunto de trazos que se añaden al nombre al firmar y que individualizan la firma de cada persona.