El perito judicial en prevención de riesgos laborales

Artículo de : PERITOS HISPANIA , miembros del Buscador Judicial Thesauro

Cuando se habla de un perito judicial nos estamos refiriendo a un experto en una determinada materia que es capaz de acreditar este conocimiento mediante una formación académica y, sobre todo, por una experiencia profesional contrastada. Por lo tanto, hay que dejar claro que para ser perito no hay que realizar obligatoriamente ningún curso ni disponer de ninguna acreditación si no, simplemente, ser experto en una determinada materia y poder acreditarlo.

Un perito en prevención de riesgos laborales no es más que un experto en seguridad y salud laboral. Y esto no es poco, pues ser experto en una materia tan extensa, multidisciplinar y con muchos aspectos interpretativos como esta no es tarea fácil. Por ello es habitual que los peritos de esta materia se especialicen en una de las cuatro especialidades preventivas existentes (seguridad, higiene, ergonomía y vigilancia de la salud).

 

Los peritos judiciales en materia de prevención de riesgos laborales cada vez están teniendo mayor presencia en nuestro ámbito jurídico debido a la mayor judicialización de los accidentes laborales y enfermedades profesionales. Los abogados cada vez consideran más importante disponer de una pericia de parte dentro de su estrategia. Y esto es entendible porque, como hemos indicado anteriormente, se trata de un campo muy extenso y en ocasiones técnico que requieren de una persona experta que pueda aportar algo de luz al litigio en cuestión. Es más, disponer en un litigio de un buen perito y por lo tanto de un buen dictamen pericial puede ser clave a la hora de la decisión final que tome el juez.

Aunque un perito sea de parte (es decir, contratado por el demandante o por el demandado) debe ser imparcial pues, de no serlo, su dictamen no será tenido en cuenta en el proceso y, además, su falta de objetividad le pueden acarrear consecuencias personales no muy agradables. Es por eso que antes de que un perito acepte un encargo es muy importante que este haga un análisis previo del caso para poder transmitir a su cliente si la petición es viable y cuál sería la línea argumental del dictamen pericial.

Una vez que el perito elabora su dictamen pericial, en muchos de los casos el abogado va a requerir a este que esté presente para su defensa en el juicio. Esta presencia va a ser clave, pues una defensa en el juicio por parte del perito y responder a las preguntas de abogados, fiscales, etc…con seguridad, claridad y solvencia puede tener un peso muy importante en la decisión final del juez.

Por tanto, y para concluir, podemos afirmar que disponer de un buen perito en un proceso judicial puede marcar sin duda el desenlace final del mismo.

Anuncios

LOS CAUCES DE LA JUSTICIA

Caligrafos Madrid

 

Además de la infinita temática existente, si algo hemos aprendido es que internet es un gran igualador en cuanto a la validez de los contenidos, por ello, dentro de la libertad de opinión continúa siendo indispensable apelar al criterio y sentido común del lector.

Creo que muestra clara de ello, es el artículo que me recomendó un colega en el que se pretende de forma vana enfatizar la facilidad, con la que un abogado puede desacreditar a un perito judicial, pues desarrollando su redacción, comienza recurriendo al siguiente silogismo: si el ser humano puede equivocarse y el perito es un ser humano, el perito también puede equivocarse. A todas luces se trata de un razonamiento tan cierto como simplista, ya que pasa por alto que la probabilidad de equivocarse es mayor en el profano que en el experto, pero posiblemente el autor no creyera demasiado en las razones que estaba exponiendo pues concluye su argumentario, comentando que el mejor modo de atacar un informe técnico se reduce a poner en duda las credenciales del perito o la conexión del campo del saber en cuestión con el procedimiento. Ambas razones evidencian la necesidad de un experto que como mínimo asesore al abogado.

De todas formas, con esta clase de argumentos tan exiguos lejos de buscar soluciones, se desprende la necesidad de cambiar las reglas del juego, privando al tribunal de algo tan fundamental y valioso como las explicaciones del perito sobre su propio trabajo.

Por ello, independientemente del atentado contra la justicia que supone esta manera de obrar, incidiré tanto en el punto de vista conceptual como del articulado para calibrar la transformación hacia la parcialidad.

  • Si tomamos en cuenta la definición de la Real Academia Española de la Lengua, perito es la persona que poseyendo especiales conocimientos teóricos y prácticos, informa bajo juramento al juzgado sobre puntos litigiosos en cuanto se relacionan con su especial saber o experiencia. De manera implícita veremos que esta acepción delimita la labor del especialista, del mismo modo que si buscamos la definición de abogado, no tendrá relación con el trabajo científico del perito.
  • Por otro lado, el artículo 335 de la LEC 1/2000, haciendo referencia al compromiso que el perito contrae al realizar el trabajo de manera objetiva. Sino fuera así ¿Cual sería el sentido de este u otros artículos si se realiza con parcialidad?