GUÍA PARA LA CONTRATACIÓN DE SERVICIOS PERICIALES POR INTERNET:

Artículo de: PERITOS JUDICIALES CALÍGRAFOS  profesionales incluidos en el Buscador Profesional de Thesauro.

Peritos Caligrafos Judiciales

Cada vez es más habitual el contratar por Internet  los servicios de un Perito.

Sin embargo si usted aún no lo ve claro.

No tiene la seguridad, ni sabe si hay riesgos.

Y como dice el dicho mejor lo malo conocido…

Le vamos a dar unos consejos para que contratar servicios de Peritos Calígrafos en Internet no le de miedo.

Desconfiar de los anuncios con precios muy bajos y grandes ofertas.

Averiguar con quién esta tratando, una vez en la web seleccionada debe visitar el apartado “Aviso Legal” donde debe encontrar datos y domicilio del dueño o empresa de la web, si estos no aparecen claros, desconfié.

Debe saber cuánto le va a costar, debe solicitar por escrito vía Email un presupuesto cerrado, en el cual indique el desglose, precios de: el trabajo, desplazamientos si los hubiere, impresión del informe, el precio de la ratificación en sede Judicial y si esta se abona el día del Juicio.

Solicitar Factura, se recomienda que el pago se efectué por transferencia bancaria, de esta forma queda trazabilidad del pago.

Solicitar plazo de entrega, por escrito junto al presupuesto.

Si el perito debe desplazarse a juzgados, despachos, Notarias con Laboratorio portable, que tipo de instrumental utiliza.

Asegúrese del servicio pericial que está contratando, solicitar tipo de metodología que emplea, y sobre todo el Software utilizado para sus periciales, esta tecnología deberá quedar plasmada por escrito  en el informe pericial.

Requerir copia del seguro profesional de responsabilidad civil.

Si el perito que desea contratar esta al día en la Lex Artis, según el Tribunal Supremo español —sentencia n.º 1404/2012, de 12 de marzo—, son los propios profesionales quienes responden ante los clientes y ante la sociedad en general de la corrección técnica de sus informes periciales o actuaciones.

– A veces, el perito no sabe más o no está al día, no es tan experto como debiera o como convendría y su trabajo puede verse empañado por una cierta dosis de impericia o por el empleo de técnicas o herramientas ya obsoletas, debe usted pensar que una vez entregado el informe, no hay vuelta atrás, aconsejamos que el informe sea revisado por su abogado y que este, dé el visto bueno final.

Antes de contratar a un perito, consulte con varios, El trabajo bien hecho requiere una buena lex artis, tecnología y una imparcialidad exquisita.

 

PERITOS MÉDICOS LEX ARTIS

Fuente: GP- GRUP PERITOS JUDICIALES 

Profesionales incluidos en el BUSCADOR PROFESIONAL THESAURO

 

En el caso concreto que nos ocupa la paciente, buscaba una mejora de una mala cirugía anterior y/o resultado no satisfactorio, y en ningún documento consta esta advertencia. El cirujano en base al caso concreto y las circunstancias particulares de la paciente debió advertir de que “podría quedar peor” para dar oportunidad a la paciente a no correr ese riesgo concreto, que le podría derivar en otra seria de patologías físicas, psicológicas, etc.

Si se cumple con la lex artis en la realización de la intervención, pero no se ha prestado información, a la hora de determinar la responsabilidad será preciso que exista una   relación de   causalidad entre   ese hecho (la falta de   información o la insuficiencia de ésta) y el resultado dañoso.

Tal y como podemos ver en la documentación gráfica aportada, se ha producido un resultado dañoso, ya que el resultado estético, no es que no haya sido óptimo, sino que ha sido peor que el obtenido en la primera intervención que le practicaron a la paciente.

Al no resultar este tipo de tratamiento o cirugía satisfactiva esencial para la vida del paciente, la información sobre todos los riesgos que conllevan dichas intervenciones resulta imprescindible.

El deber de   información acerca de los riesgos se hace más relevante en estas intervenciones quirúrgicas voluntarias, “en los que la libertad de opción por parte del cliente es evidentemente superior a la que   tienen los pacientes sometidos a la medicina necesaria o curativa” .

Razón por la que no sólo existe la obligación de utilizar los medios adecuados a la ciencia médica, sino de proporcionar una mayor información (de forma exhaustiva) al paciente sobre los riesgos de la intervención. De manera que esta obligación se intensifica, ya que nos encontramos ante un tipo de intervención o tratamiento que no resulta «necesario» para la salud del paciente. De hecho, el contenido concreto de la información transmitida al paciente para obtener su consentimiento puede condicionar la elección o el rechazo de una determinada terapia por razón de sus riesgos.