SELECCION DE PERSONAL la proteccion de datos

Artículo de : MARTÍN ARIZA ASESORES

Profesionales incluidos en el Buscador Profesional Thesauro

 

En el artículo de hoy veremos cómo se aplica la normativa de protección de datos a los procesos de selección de personal, así como los derechos que asisten quienes participan en ellos buscando un puesto de trabajo.

Contenido del artículo
  • Los derechos de un candidato durante el proceso de selección
    • 1.  Derecho a prestar consentimiento para el tratamiento de sus datos de carácter personal
    • 2.  Derecho a ser informado del tratamiento de sus datos
    • 3.  Derecho a que los datos que le soliciten sea pertinentes
    • 4. Derecho al secreto y la seguridad de los datos
    • 5. Derecho de información, acceso, rectificación, cancelación y oposición

Los derechos de un candidato durante el proceso de selección

Los procesos de selección suponen la cesión de muchos datos de carácter personal por parte de los candidatos a un puesto de trabajo. Además, el solicitante de un empleo se encuentra en una posición en la que no es fácil negarse a dar la información que le solicitan.
La Ley Orgánica de Protección de Datos de Carácter Personal (LOPD) y el organismo que vela por su cumplimento, laAgencia Española de Protección de Datos (AEPD), prestan especial atención al tratamiento de la información que se produce durante los procesos de selección de personal.   De forma resumida, vamos a ver cuáles son los derechos de un candidato en esta materia.

1.  Derecho a prestar consentimiento para el tratamiento de sus datos de carácter personal

La recogida de cualquier dato de carácter personal requiere que su titular haya dado su consentimiento.  Este consentimiento puede ser revocado en cualquier momento mediante el ejercicio del derecho de cancelación.
 Un curriculum es un conjunto de datos de carácter personal que deben ser protegidos.
Un curriculum, ya sea entregado en papel, en formato electrónico, enviado por email o en otro soporte, está lleno de datos de carácter personal: el nombre y apellidos, datos de contacto, fotografía, email, teléfono de contacto, el número de DNI o NIE, etc.  Además, en los procesos de selección, se plantea una problemática muy específica por varios motivos:

  • Por la cantidad de currículum que hay circulando en la actualidad y la facilidad con la que se transmite la información a través de internet. En este sentido, la posible supranacionalidad del intercambio de la información hace que en ocasiones los currículum facilitados a portales de empleo extranjeros en donde la normativa es distinta no reciban un nivel de protección aceptable.
  • Por la especial sensibilidad de la que revisten algunos datos personales que potencialmente podrían ser incluídos en la documentación relativa a un proceso de selección como, por ejemplo, datos médicos derivados de una situación de discapacidad del trabajador, o los resultados de pruebas psicotécnicas.
  • Por la cantidad de información relativa al candidato que se va recolectando durante un proceso de selección, algo que frecuentemente permitiría trazar una evaluación de la personalidad del individuo, determinando la aplicación de mayores medidas de seguridad.

En caso de conflicto, será el responsable del fichero quien tenga que probar que el candidato dio su consentimiento para el tratamiento de estos datos personales. Por ello, es frecuente que si entregamos el currículum en mano, por ejemplo, nos pueden pedir que firmemos una autorización para su tratamiento. Si se trata de un currículum enviado mediante un correo electrónico pueden contestarnos con un acuse de recibo solicitando nuestro consentimiento. Y si se trata de un portal de empleo online, encontraremos una cláusula relativa a la protección de datos de los candidatos, generalmente en el momento de darnos de alta.
En los grupos de empresas o en cualquier otra fórmula de colaboración empresarial debe tenerse en cuenta que la cesión de los datos contenidos en el currículum o a lo largo del proceso de selección, debe contar con el consentimiento del candidato.

2.  Derecho a ser informado del tratamiento de sus datos

Con carácter previo al tratamiento de los datos, el candidato debe ser informado de forma clara y comprensible acerca de, al menos, estas cuestiones:

  • De la existencia de un fichero de datos personales, la finalidad de la recogida de los mismos y el destinatario final.
  • De la identidad y dirección del responsable del tratamiento.
  • De la posibilidad de ejercer los derechos de acceso, rectificación, cancelación u oposición.
  • Si se solicita el consentimiento para ceder los datos habrá que estipular claramente la finalidad de esta cesión de datos y la actividad que desarrolla el cesionario. Además, la finalidad de la cesión debe estar directamente relacionada con el cumplimiento de funciones legítimas de ambos.

 

3.  Derecho a que los datos que le soliciten sea pertinentes

Esto significa que los datos recogidos durante el proceso de selección deben ser únicamente los necesarios para poder evaluar la idoneidad como candidatos, sin resultar excesivos o inapropiados, y guardando una relación de proporcionalidad con respecto a los fines que se persiguen.
Este supuesto es frecuente en el caso de los portales de empleo online en los que, muchas veces, se pide información adicional sobre el candidato al darse de alta. A este respecto, la AEPD ha afirmado que estos datos no pueden recogerse de forma indiscriminada, y que si resulta necesario para un proceso de selección en concreto ya se solicitarán cuando llegue momento.
Los datos tampoco podrán utilizarse para una finalidad distinta a la estipulada inicialmente y sólo se conservarán el tiempo estrictamente necesario atendiendo a la finalidad de la recogida, por lo que, si un candidato es descartado en el proceso de selección, su currículum deberá destruirse en un tiempo prudencial, a no ser que haya otorgado consentimiento para que se almacene de forma permanente.

4. Derecho al secreto y la seguridad de los datos

El encargado de tratar los datos personales deberá garantizar que su personal guarda el debido secreto acerca de los mismos y está obligado adoptar todas las medidas que sean necesarias para garantizar que están seguros. Esto se aplica, muy especialmente, no sólo a la conservación, sino también a la destrucción segura de los currículum. De hecho, en los últimos años se han dado varios casos de empresas que han acabado siendo sancionadas por no destruir correctamente la documentación relativa a los procesos de selección, sin adoptar más medidas que tirarlos a la papelera.

5. Derecho de información, acceso, rectificación, cancelación y oposición

Como todos los titulares de datos de carácter personal, en el momento en que se produce la recogida de los datos personales, el candidato debe ser informado previamente de forma expresa, precisa e inequívoca de la existencia de un fichero, de la posibilidad de ejercitar sus derechos y de quién es el responsable del tratamiento (derecho de información).
Además, tendrá derecho a conocer qué datos personales suyos ha recabado el responsable del proceso de selección (derecho de acceso) y si no son correctos, pedir que sean corregidos (derecho de rectificación).  También puede solicitar  la cancelación de los datos que resulten inadecuados o excesivos (derecho de cancelación) y oponerse a que sus datos personales sean tratados (derecho de oposición).

(c) Un artículo de la redacción de citapreviainem.es

Normativa y más información

Anuncios

¿ESTAMOS A SALVO?

Artículo de: GP-GRUP PERITOS JUDICIALES

Profesionales incluidos en el buscador profesional http://www.thesauro.com

Para saber si se ha vulnerado nuestro derecho de imagen es necesario saber lo que se entiende por derecho de imagen y qué límites existentes se hallan dentro de la legalidad para prevenir falsas acusaciones o equivocaciones por parte de la persona implicada.

La imagen es la representación gráfica ya sea mediante la reproducción de fotografías, vídeos o incluso voz, en la que sea visible cualquier elemento que compone la personalidad de la persona. En sentido vulgar consiste en la opinión, consideración o prestigio profesional de alguien, a través de esas representaciones, y pudiendo llevar a una consideración equivoca de dicha persona.

Habría que diferenciar entre los aspectos positivos o negativos de estos derechos ya que en el aspecto positivo sería cuando una persona cede ese derecho para que sea publicada por cualquier medio mientras que en el aspecto negativo es justo lo contrario, la prohibición de esa reproducción.

En el ámbito legal solo se podría producir una denuncia en torno a este tema cuando se viera dañada parcial o totalmente la intimidad, el honor y la propia imagen de la persona en un contexto determinado. Las excepciones a estos casos se encuentran en las personas públicas, como los políticos y en las personas semipúblicas, como los deportistas o colaboradores de televisión, a excepción de que ellos hayan hecho alusión a su vida personal y puedan ser motivo de información y noticia para la ciudadanía. En el caso de un ente público, si esta cesión no se ha realizado y se ha visto filtrada cualquier tipo de imagen de la persona puede ser denunciable ya que el artículo 10 y 18.1 de la Constitución española entre otros regulan esta serie de casos.

Mario Costeja, el español que venció al todopoderoso Google

Artículo de: La Vanguardia

Este gallego ha logrado que la Justicia Europea sentencie al buscador a eliminar datos que violen la ley de privacidad

Mario Costeja, el español que venció al todopoderoso Google

Madrid/Luxemburgo. (Dpa) – “Luchar contra Google es luchar contra Dios”. Lo dijo hace unos meses Mario Costeja, un abogado y calígrafo español que denunció al todopoderoso buscador por publicar una información desfasada sobre él. Pero este martes la Justicia le dio la razón y “dios” recibió un mazazo.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) reconoció, por primera vez, el denominado “derecho al olvido” en Internet: el derecho a que se elimine de la red una información personal antigua que perjudica a un individuo.

La sentencia de Luxemburgo abre las puertas a que los ciudadanos puedan reclamar a Google y a otros buscadores la eliminación de enlaces que conducen a páginas donde aparece información personal, convirtiéndose en un hito en la defensa de la privacidad.

Es lo que pidió hace ya cinco años Costeja, el abogado español que se convirtió en promotor involuntario del derecho al olvido digital e impulsó, desde un caso personal, el establecimiento de unas reglas del juego para que multinacionales como Google cumplan con la normativa europea de protección de datos.

La corte europea considera que el operador de Internet “es responsable del procesamiento que hace de los datos personales que aparecen en sus páginas web”, incluido el material publicado en medios de comunicación.

“Para Google sigo siendo deudor y casado”, se quejaba Costeja hace unos meses al diario El País. El abogado se había divorciado ya hacía años y sus deudas estaban saldadas, pero su pasado volvía como un fantasma cada vez que introducía su nombre en el buscador.

Todo comenzó en 1998, cuando su nombre apareció en dos anuncios publicados en La Vanguardia como dueño de una propiedad sacada a subasta por un embargo a causa de deudas. El buscador indexó su nombre cuando se digitalizó la hemeroteca y este fue el comienzo de una larga historia, con triunfos, algún que otro revés y, ahora, la victoria definitiva.

En 2009, intentó sin éxito que Google suprimiera el enlace que redireccionaba a esa información. Un año después, la agencia de protección de datos española le dio la razón y ordenó al gigante de Internet su retirada. Pero Google recurrió y la Justicia española remitió el caso al Tribunal europeo.

“Google era una gran herramienta y ahora es perfecta con esta sentencia”, celebró hoy Costeja tras conocer la noticia.

La multinacional estadounidense, sin embargo, calificó el fallo judicial de “decepcionante” para “los buscadores y en general para quienes publican contenidos en Internet”.

Google se escudaba hasta ahora en el derecho a la libertad de expresión para no eliminar los datos desfasados de los usuarios. “Un negocio que se basa en el corta y pega de lo que hacen otros, sin pagar nada por ello… que no me digan que eso es libertad de expresión”, se quejaba Costeja en plena lucha.

Ahora, el tribunal europeo sostiene que debe buscarse el “equilibrio justo” entre el derecho individual a la privacidad y la protección de datos y el “legítimo interés” de los usuarios de Internet interesados en acceder a la información.

Costeja matizó este martes que defiende la libertad de expresión y que está en contra del derecho al olvido en casos como los de corrupción.

“Si un político mete la mano en la caja, lo pillan, lo sentencian y él quiere quitar sus datos, yo estoy en contra”, aclaró.

El TJUE también puntualiza que se consideran una excepción las personas públicas sobre las que haya un interés especial.

Algunos expertos temen ahora una avalancha de peticiones como la del abogado español.

 

Mario Costeja es un profesional incluido en el buscador profesional http://www.thesauro.com

Peritos Caligrafos Judiciales