El Tribunal Supremo considera accidente laboral el desprendimiento de retina que sufrió una trabajadora delante del ordenador (5 de julio de 2018)

El tribunal estima el recurso de casación para la unificación de doctrina interpuesto por esta trabajadora que sintió molestias en sus ojos y alteraciones visuales cuando realizaba sus funciones delante del ordenador en la oficina

La Sala de lo Social establece que el desprendimiento de retina sufrido por una administrativa de la Seguridad Social mientras trabajaba delante de la pantalla del ordenador debe ser considerado un accidente laboral al tratarse de una lesión súbita que se ha producido en lugar y tiempo de trabajo.

El tribunal estima el recurso de casación para la unificación de doctrina interpuesto por esta trabajadora que sintió molestias en sus ojos y alteraciones visuales cuando realizaba sus funciones delante del ordenador en la oficina.

Tras ser operada de desprendimiento de retina, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) declaró que su incapacidad temporal derivaba de enfermedad común. Como no estaba de acuerdo con dicha declaración, la recurrente demandó al INSS y el juzgado Social nº 3 de Orense le dio la razón al calificar su incapacidad derivada de accidente de trabajo. Posteriormente, el Tribunal Superior de Justicia de Galicia declaró que la incapacidad temporal de esta trabajadora derivaba de enfermedad común porque no consideró aplicable la presunción establecida en el artículo 115.3 LGSS al no haberse acreditado que la causa del desprendimiento de retina fuese un traumatismo. También entendió que no había datos de los que deducir una relación de causalidad entre la lesión y el trabajo, puesto que la literatura médica no considera el trabajo frente a pantallas de ordenador como causa de desprendimiento de retina.

El Tribunal Supremo, por su parte, considera que “el hecho de que se trate de una lesión súbita que aparece en tiempo y lugar de trabajo conduce necesariamente a la aplicación del artículo 156.3 del texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social en cuya virtud se presume que estamos en presencia de accidente de trabajo”. Un artículo que establece que se presumirá, salvo prueba en contrario, que son constitutivas de accidente de trabajo las lesiones que sufra el trabajador durante el tiempo y en lugar de trabajo. Más aún, añade la Sala, “si se tiene en cuenta que no cabe excluir el factor trabajo en el desencadenamiento de patologías oculares, en concreto, el desprendimiento de retina, sin perjuicio de que, estadísticamente existan otras causas más frecuentes”.

Por ello, indica, “que establecida la presunción corresponde a quien pretende destruirla acreditar la falta de conexión causal entre trabajo y lesión; acreditación que no se ha producido en este caso, pues no puede considerarse como tal el argumento de que no existen casos en la literatura médica que conecten trabajo ante pantallas de ordenador con desprendimiento de retina”.

En primer lugar, explica la sentencia, porque aunque la tarea realizada cuando se produjo el fatal evento se producía ante una pantalla, la presunción legal se refiere al tiempo y lugar de trabajo y no a los instrumentos del mismo; y, en segundo lugar, porque la destrucción de la presunción hubiera exigido la acreditación de una radical incompatibilidad entre el trabajo y la lesión que en este caso no se ha producido.

Por este motivo, la Sala estima el recurso de esta trabajadora y anula la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Galicia que declaró que su incapacidad temporal derivaba de enfermedad común.

Fuente: Poder Judicial

Ver Resolución: http://www.poderjudicial.es/search/openDocument/c526c047fbe58eb9

Artículo realizado por:

Pericia Médica es un gabinete especializado en Peritación Médica y Valoración del Daño Corporal dirigido por el Dr. Arturo Canga Alonso, profesional incluido en el Buscador Profesional Thesauro.

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El perito judicial en prevención de riesgos laborales

Artículo de : PERITOS HISPANIA , miembros del Buscador Judicial Thesauro

Cuando se habla de un perito judicial nos estamos refiriendo a un experto en una determinada materia que es capaz de acreditar este conocimiento mediante una formación académica y, sobre todo, por una experiencia profesional contrastada. Por lo tanto, hay que dejar claro que para ser perito no hay que realizar obligatoriamente ningún curso ni disponer de ninguna acreditación si no, simplemente, ser experto en una determinada materia y poder acreditarlo.

Un perito en prevención de riesgos laborales no es más que un experto en seguridad y salud laboral. Y esto no es poco, pues ser experto en una materia tan extensa, multidisciplinar y con muchos aspectos interpretativos como esta no es tarea fácil. Por ello es habitual que los peritos de esta materia se especialicen en una de las cuatro especialidades preventivas existentes (seguridad, higiene, ergonomía y vigilancia de la salud).

 

Los peritos judiciales en materia de prevención de riesgos laborales cada vez están teniendo mayor presencia en nuestro ámbito jurídico debido a la mayor judicialización de los accidentes laborales y enfermedades profesionales. Los abogados cada vez consideran más importante disponer de una pericia de parte dentro de su estrategia. Y esto es entendible porque, como hemos indicado anteriormente, se trata de un campo muy extenso y en ocasiones técnico que requieren de una persona experta que pueda aportar algo de luz al litigio en cuestión. Es más, disponer en un litigio de un buen perito y por lo tanto de un buen dictamen pericial puede ser clave a la hora de la decisión final que tome el juez.

Aunque un perito sea de parte (es decir, contratado por el demandante o por el demandado) debe ser imparcial pues, de no serlo, su dictamen no será tenido en cuenta en el proceso y, además, su falta de objetividad le pueden acarrear consecuencias personales no muy agradables. Es por eso que antes de que un perito acepte un encargo es muy importante que este haga un análisis previo del caso para poder transmitir a su cliente si la petición es viable y cuál sería la línea argumental del dictamen pericial.

Una vez que el perito elabora su dictamen pericial, en muchos de los casos el abogado va a requerir a este que esté presente para su defensa en el juicio. Esta presencia va a ser clave, pues una defensa en el juicio por parte del perito y responder a las preguntas de abogados, fiscales, etc…con seguridad, claridad y solvencia puede tener un peso muy importante en la decisión final del juez.

Por tanto, y para concluir, podemos afirmar que disponer de un buen perito en un proceso judicial puede marcar sin duda el desenlace final del mismo.