Depresión Simulada

Hay enfermedades como las depresiones o ansiedades difíciles de reconocer a simple vista.

Por eso, en ocasiones, son las más utilizadas a la hora de simular enfermedades para lograr cobrar las bajas. Esto supone una infracción muy grave que puede motivar el despido disciplinario (sin indemnización)

¿Cómo reconocer si es real una depresión?

Hace relativamente poco que estos diagnósticos no eran consideradas enfermedades, ni eran motivo suficiente como para solicitar una baja laboral. Pero ahora, si son reconocidas como enfermedad y muchas personas las sufren.

Sin embargo, la mayoría de las estadísticas y estudios sobre este tema señalan que la mitad de las bajas por depresión no tienen fundamento clínico, y que por tanto no son depresiones como tal.

De hecho con solo escribir en tu buscador de Internet las palabras: baja por depresión, te salen cientos de entradas a blogs y foros de gente preguntando como poder fingir una depresión u opiniones de personas que ya lo han hecho.

Hay una serie de actitudes que son incompatibles con personas que sufren depresión, como salir de fiesta. Pero sin embargo, una persona puede parecer en disposición de trabajar y no estarlo, aunque existen las llamabas “terapias ocupacionales” que instan al paciente a realizar cierto tipo de actividades como quedar con amigos o ir al cine.

Por esas razones para saber si una persona realmente está enferma o solo esta fingiendo, habría que estudiar cada caso individualmente a través de péritos psicólogos , y eso lleva su tiempo.

FUENTE: GP-GRUP profesionales incluidos en el buscador profesional THESAURO 

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beca a un contrato en prácticas?

Fuente: MARTÍN ARIZA ASESORES

Profesionales incluidos en el BUSCADOR PROFESIONAL THESAURO 

PREGUNTA:
En la empresa tenemos un becario que se acaba de licenciar en la convocatoria de febrero, por lo que ahora nos planteamos hacerle un contrato en prácticas. ¿Nos podemos beneficiar de alguna bonificación? ¿Influye en algo el tiempo que ha estado de becario?


RESPUESTA:
Las becas son fruto de los convenios de colaboración suscritos entre las empresas y las universidades o centros de formación donde cursa sus estudios el becario. Los llamados becarios (aunque legalmente no existe ese término) son los estudiantes universitarios, de formación profesional o de estudios complementarios como los máster o los estudios de posgrado, que realizan prácticas (curriculares o extracurriculares) como parte de sus estudios.

El tiempo que ha estado como becario no supone relación laboral con la empresa, lo que significa que si el estudiante se acaba incorporando a la plantilla de su empresa al licenciarse, el tiempo de la beca no computa a efectos de antigüedad ni tampoco impide que su empresa pueda, por ejemplo, fijar un periodo de prueba en el contrato laboral que suscriba con el trabajador.

Si al licenciarse su empresa quiere seguir contando con el trabajador y formaliza un contrato en prácticas con él, este contrato ya sí supone relación laboral con él y su empresa está sujeta a las mismas obligaciones en materia de permisos, vacaciones… que en cualquier otro tipo de contrato (la única particularidad es la retribución, que es inferior a la que correspondería a un trabajador con otro tipo de contrato que realice el mismo o equivalente puesto de trabajo).

Y en cuanto a las bonificaciones a la contratación, si es menor de 30 años (o menor de 35 años si tiene un grado de discapacidad reconocido igual o superior al 33%) su empresa puede formalizar el denominado“Contrato en prácticas para el primer empleo”, que está bonificado con una reducción del 50% de la cuota empresarial a la Seguridad Social por contingencias comunes durante toda la vigencia del contrato.