MERCANTIL – CONTRATO MERCANTIL INTERNACIONAL

Artículo de: MARTÍN ARIZA ASESORES
Antes de celebrar una contratación mercantil internacional.
¿Qué debemos preguntarnos?
Numerosos esfuerzos a nivel mundial, con el apoyo de respetados juristas, han buscado dotar de uniformidad a la contratación mercantil internacional con un único propósito: hacerla más ágil y segura.
Son tales los beneficios de hablar un único idioma en el mundo de los negocios que, aún durante la Guerra Fría, fue posible alcanzar acuerdos para hacer homogéneo en el ámbito de la contratación mercantil. [1]. La necesidad de uniformización, ha dado lugar a que se hayan creado contratos e incluso leyes modelo que los gobiernos pueden acoplar a su ordenamiento jurídico interno aprobando leyes que contengan las disposiciones de una ley modelo. En Guatemala, ejemplo de ello es la Ley Modelo de Arbitraje Comercial Internacional, que constituye la base de nuestra Ley de Arbitraje, decreto número 67-95 del Congreso de la República.
Al igual que sucede con las leyes modelo, los contratos modelos nos otorgan un base para la contratación aplicada a nuestra situación concreta; sin embargo, al igual que cada país elige adoptar una ley modelo y adecuarla a su cuerpo de leyes, cada comerciante debe analizar su entorno y las condiciones especiales de su negocio antes de aplicar un contrato modelo. [2]
Herramientas como “Contratos Modelo para la Pequeña Empresa Guía para hacer Negocios Internacionales”, editada por el Centro de Comercio Internacional como agencia conjunta de la Organización Mundial del Comercio y las Naciones Unidas, tienen el propósito de otorgar un marco legal que cubra aspectos básicos en las contrataciones mercantiles de las pequeñas y medianas empresas. Para obtener una copia del documento haga click en “Contratos Modelo para la Pequeña Empresa”.
No existe una fórmula legal completa aplicable a todas las contrataciones mercantiles porque son tan variadas como el número de parte que puedan comparecer en un negocio alrededor del mundo. Por esta razón es siempre recomendable contar con la asesoría legal adecuada, independientemente del contrato modelo.
Desde mi punto de vista, los negocios se generan con dos pilares: el acuerdo entre partes y los recursos.  El contrato es el elemento que plasma cómo se obtendrán y canalizarán los recursos para alcanzar los objetivos del acuerdo entre las partes. El contrato además brinda el soporte para verificar que los acuerdos y compromisos de cada parte se estén cumplimiento, además de prever las consecuencias de la terminación de la relación comercial.
 Es así como para encontrar el contrato que se ajuste a nuestras necesidades por completo es indispensable, además de contar con el soporte de un contrato modelo, que nos hagamos las siguientes  preguntas:
  ¿Quién es nuestra  contraparte?
 Ubicar a nuestra contraparte de manera a que podamos establecer no sólo dónde se encuentra su domicilio sino también, en el caso de las sociedades, si es una entidad debidamente incorporada en su jurisdicción, si tiene activos suficientes para garantizar el buen desarrollo de la relación comercial e incluso evaluar cuál es su comportamiento de pago o determinar el valor de sus acciones en caso de que se coticen en bolsa.
 ¿Cuál es el alcance del negocio que emprenderemos?
 Existen tantas formas de contratación que es fácil que nos encontremos con elementos de varios contratos mercantiles modelo: un contrato de franquicia puede contener elementos de un contrato de suministro o un contrato de distribución. Cómo sé si mi contrato es de distribución o sólo tengo un suministro; cómo distingo un contrato de distribución de uno de agencia; cómo distingo un suministro de una compraventa mercantil internacional, etc.
 Con este alcance deben medirse también los riesgos en los que incurrimos  tanto nosotros como nuestra contraparte y establecer qué contraprestaciones debemos asegurarnos. En otras palabras, quién aporta los recursos iniciales y cómo ésta inversión se recupera con una ganancia al implementar el negocio.
 En este punto la asesoría legal se torna indispensable; sólo el trabajo conjunto entre comerciante y abogado en el que el primero exponga los detalles de la negociación y el segundo adecúe estos detalles a un contrato puede hacer del negocio una transacción más sólida.
 ¿En qué idioma nos comunicamos?
 Uno de los aspectos primordiales de la contratación mercantil es la elección del idioma del contrato. En algunas oportunidades suelen otorgarse dos versiones del contrato en idiomas distintos (inglés y español, por ejemplo); en este escenario siempre es necesario indicar qué versión prevalece para evitar confusiones derivadas de la traducción.
 ¿Cómo  nos aseguramos de que nuestra contraparte cumpla con sus obligaciones?
 La mayor parte de negocios mercantiles internacionales tiene riesgos en similar proporción para las partes y la tendencia es buscar mecanismos que involucren intermediarios para asegurarse el cumplimiento oportuno de obligaciones. Ejemplo de ello es el uso de cartas de crédito como medio de pago en contratos de compraventa mercantil internacional.
 ¿Qué ley aplico al contrato?
 Elegir la ley aplicable es uno de los puntos más delicados de toda contratación mercantil. Es necesario tomar en consideración: qué ley nos aplica y qué derechos irrenunciables nos  asisten; qué ley aplica a nuestra contraparte y cuáles son sus derechos irrenunciables; dónde están ubicados los activos objeto del contrato; dónde vamos a recibir nuestra contraprestación; etc.
 ¿Cómo resolvemos controversias?
 En este punto se recomienda tomar en consideración el monto de la operación, qué parte de la relación comercial tendría más riesgo de incumplir y dónde están ubicados los activos de las partes.
 La conciliación y el arbitraje han ganado terreno sobre las acciones vía judicial a nivel internacional; no obstante la decisión de qué vía nos resulta más conveniente dependerá de la respuesta a las preguntas anteriores.
 Una vez respondidas estas preguntas podemos establecer si un contrato modelo puede aplicarse a nuestro caso concreto o bien si necesitamos un “contrato a medida”. Recordemos que un contrato modelo es una buena estructura, es resultado del trabajo de connotados especialistas a nivel mundial en aras de dotar de uniformidad las contrataciones mercantiles, pero incluso ellos recomiendan contar siempre con la asesoría legal adecuada para incorporar los detalles específicos  de cada situación.
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